Las franjas cortafuegos están formadas por una barrera situada por debajo de la cubierta, de al menos 1 metro de ancho y que justifique la resistencia al fuego requerida en cada caso. Dicha franja cortafuegos deberá instalarse a una distancia inferior a 40 cm de la parte inferior de la cubierta, su determinación y clasificación se basará en la normativa vigente. Existen diversas soluciones constructivas mediante paneles de lana de roca, placas rígidas o malla galvanizada y proyección de mortero. Se obtienen protecciones de hasta EI-120.
Es un sistema sencillo y versátil, compuesto por estructura auxiliar a la que se ancla una maya metálica o planchas de nervometal donde posteriormente se proyecta el mortero, diseñado para ser fijado al elemento de compartimentación entre sectores de incendio. Si en vez de con mortero la franja se realiza con placas de fibrosilicato estas se anclaran a la estructura auxiliar que hemos fijado al elemento de compartimentación.
